lunes, 10 de diciembre de 2007

ZONA RAZA ROZA AL RAS


-Loco, no vemo poray, gracia por la bola, ya tu sabe

-Cuídese mi hermano, no juntamo un día deto.

Como buenos Dominicanos nos despedimos con la acostumbrada promesa de juntarnos y seguido me recibe un color amarillo huevo frito y olores de una ciudad con más vida que un gato. Los panas de los paises disfrutaban su combo de habanos hechos aquí, romo con coca y morenas con trencitas mientras el tránsito humano imponía su ley sobre el adoquinado. Son las 12 y algo, hora de portarme mal con la salud almorzando alquitrán con café un típico Domingo de ella, porque se lo merece, se lo ha ganado con todas las noches que me ha regalado, cargadas de premios extras y efectos especiales. Ella es la zona, la zona de la raza, tan colonial, tan vieja, tan mía y tuya, y más abierta que las puertas de una iglesia. Me siento en cualquier parte con un banco, porque un lugar cualquiera, de ésta, que no es cualquier zona, te convierte en alguien cualquiera de cualquier lugar, que debe de estar receptivo y listo para cualquier cosa.

- Vamo a limpiá amigo, venga!!!

- No pana, se van a ensuciá diunavé

- Venga ombe, uté me da lo que tenga!!
- Que no mano, deja eso así.
- Suba el otro, mire como quedó ese nuevecito!!

Su rapidez me impresiona, mientras está ofertando el servicio te sube el pie sobre la caja.

- De qué paí, e uté amigo?

- Del tuyo

- No, uté no e de aquí

- De dónde entonces?
- De onde Fidel

- Ajá?

- Si, se le nota

- Ta bién entonces, cuánto es?

- Deme cuarto ahí

- Hay cincuenta ahí, okey?

- Deme algo má amigo, mire lo teni que chulo tan ahora

- Ahí hay 25, es el único cambio que me queda

- Ta tó, con veinte má resuelvo la comida

- Qué sabes hacer aparte de esto?

- Vendé flore

- No hay muchos zapatos que limpiar ni flores que regalar, no?

- Uté sabe como e, montro


Se va tan rápido como llegó, mientras se me atraganta una oferta de una limpiada de zapatos y un ramo de flores por sólo RD$200.00. Mis dos conciencias me miran raro cuando pienso en la oferta, haciéndome sentir miserable y cínico por unos minutos, y cambio al canal por donde pasan lo que ocurre a mi alrededor, un show infantil bajo una sombrilla de sol y palomas, gringos por todos lados, paleteros, una morena que me ofrece sus servicios de vamos a dejarlo ahí, y el chin de café que me decía que el Hard Rock estaba frente a mi. Camino hacia él respirando las vibras de mi zona haciéndolo de la manera más sádica y apasionada a la vez, porque ellas viven para eso, hacerlo y hacerlo a cada rato y luego parir más vibra de esa que es rica en recuerdos de miles de momentos de todos los sabores. Mi zona me roza al rás como solo ella sabe hacerlo, celosa al fín de mi admiración y enemiga mortal de algo que pueda alejarme de ella, pues para eso ha robado mis platos favoritos y se ha embarrado de ellos, creando el más apetitoso de todos, ese que cuando duermo hace que me levante y abra la nevera de mis recuerdos buscando con glotonería una porción de él.

Luego de tomarme una cerveza con el pana vocalista de los Black Crowes, fumarme un cigarro junto a la camisa de Tom Petty, y Kylie Minogue modelarme sus endemoniados atributos bajo una vaina blanca que según mi pobre conocimiento sobre la moda se llamará en unos años “Vestido”, salgo acordándome del pana limpiabotas y doy gracias a Dios, los santos, el aire, la candela, el agua, la basura que en el fondo de mi bolsillo reservé para el zafacón de la esquina y hasta a las zuelas de mis tenis, porque todavía queda mercado para lo que hago.

2 comentarios:

Ailid dijo...

Espero el rebosado talento que deslumbra mis ojos en este instante , insípido pero delicioso , perdure como un recuerdo de la infancia. Eres un ¨montro¨ Te quiero mucho y te admiro.

Betty dijo...

Un buen post para un buen blog :).